6.9.10
el brillo del mundo
Un gran número de pacientes se niegan a usar su nueva visión (después de ser operados), continúan repasando los objetos con la lengua y caen en la apatía y en la desesperación.
"El niño puede ver, pero no hace uso de su visión. Sólo cuando es presionado logra hacerlo".
"Ella nunca se veía tan contenta o tan cómoda como cuando cerraba los párpados y regresaba a su ceguera total".
Un muchacho de quince años, que estaba asimismo enamorado de una niña del asilo para ciegos, finalmente dejo escapar:
"No, ya no lo puedo soportar; quiero volver al asilo. Si las cosas no cambian, me voy a arrancar los ojos"
Fragmentos de Pilgrim at Tinker Creek de Annie Dillard, Harper Collins, 1974
El brillo del mundo, Luna Córnea, 1999
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