21.9.10
10.9.10
8.9.10
PASEO A CIEGAS

"Paseo a ciegas" es un programa de una organización del D.F que se llama Bicitekas, el cual se reunen todos los domingos del mes de 9:00am a 1:00pm a 4 calles de la estación Sevilla de la línea 1 del metro ( a exepción del último domingo del mes) con el objetivo de "apoyar la re-integración de las personas con discapacidad visual en la vivencia de la ciudad a través de la bicicleta". Ellos son paseados en bicicletas dobles (tándem) gratuitamente ya sea por voluntarios, amigos o familiares. Aprovechan los cierres dominicales que hay en la Avenida Reforma para brindar con apoyo de empresas, otras organizaciones y los ciudadanos, ésta experiencia a los débiles visuales y ciegos. Para más información acerca de este paseo dominical e información de la organización Bicitekas pueden visitar www.bicitekas.orgHay que traer un pocoMuCHO de ésto a Ensenada. Se necesita, & sobre todo SE PUEDE. No es una actividad de un País lejano, NO es cosa del gobierno, es cosa de la ciudadanía.
6.9.10
el brillo del mundo
Un gran número de pacientes se niegan a usar su nueva visión (después de ser operados), continúan repasando los objetos con la lengua y caen en la apatía y en la desesperación.
"El niño puede ver, pero no hace uso de su visión. Sólo cuando es presionado logra hacerlo".
"Ella nunca se veía tan contenta o tan cómoda como cuando cerraba los párpados y regresaba a su ceguera total".
Un muchacho de quince años, que estaba asimismo enamorado de una niña del asilo para ciegos, finalmente dejo escapar:
"No, ya no lo puedo soportar; quiero volver al asilo. Si las cosas no cambian, me voy a arrancar los ojos"
Fragmentos de Pilgrim at Tinker Creek de Annie Dillard, Harper Collins, 1974
El brillo del mundo, Luna Córnea, 1999
una película de ciegos y para ciegos
Un grupo de cineastas israelíes con graves deficiencias visuales demuestra que Spielberg también puede ser ciegoSi Beethoven compuso algunas de sus mejores obras después de quedarse sordo. ¿Por qué no puede un nuevo Spielberg ser ciego? Es el sueño de un grupo de israelíes aspirantes a cineastas de los que tres son totalmente ciegos y los otros tres sufren graves deficiencias visuales. El séptimo arte para ellos implica innumerables desafíos, ya que el director no puede ver a los actores, la cámara tiene dificultades para mantener la acción en el marco y los artistas no pueden leer el guión. Por eso, con la ayuda de una máquina de escribir en Braille memorizan en voz alta las líneas que tienen que recordar. Están grabando una película que cuenta la historia de una joven ciega que recorre Israel contando sus aventuras a una cámara de vídeo con el fin de tener un recordatorio en el caso de que recupere la vista. El film está cocinándose en la sala de edición pero se espera que vea la luz en verano.
Elogio de la sombra.
JL Borges.
La vejez (tal es el nombre que los otros le dan)
puede ser el tiempo de nuestra dicha.
El animal ha muerto o casi ha muerto.
Quedan el hombre y su alma.
Vivo entre formas luminosas y vagas
que no son aún la tiniebla.
Buenos Aires,
que antes se desgarraba en arrabales
hacia la llanura incesante,
ha vuelto a ser la Recoleta, el Retiro,
las borrosas calles del Once
y las precarias casas viejas
que aún llamamos el Sur.
Siempre en mi vida fueron demasiadas las cosas;
Demócrito de Abdera se arrancó los ojos para pensar;
el tiempo ha sido mi Demócrito.
Esta penumbra es lenta y no duele;
fluye por un manso declive
y se parece a la eternidad.
Mis amigos no tienen cara,
las mujeres son lo que fueron hace ya tantos años,
las esquinas pueden ser otras,
no hay letras en las páginas de los libros.
Todo esto debería atemorizarme,
pero es una dulzura, un regreso.
De las generaciones de los textos que hay en la tierra
sólo habré leído unos pocos,
los que sigo leyendo en la memoria,
leyendo y transformando.
Del Sur, del Este, del Oeste, del Norte,
convergen los caminos que me han traído
a mi secreto centro.
Esos caminos fueron ecos y pasos,
mujeres, hombres, agonías, resurrecciones,
días y noches,
entresueños y sueños,
cada ínfimo instante del ayer
y de los ayeres del mundo,
la firme espada del danés y la luna del persa,
los actos de los muertos,
el compartido amor, las palabras,
Emerson y la nieve y tantas cosas.
Ahora puedo olvidarlas. Llego a mi centro,
a mi álgebra y mi clave,
a mi espejo.
Pronto sabré quién soy.
La vejez (tal es el nombre que los otros le dan)
puede ser el tiempo de nuestra dicha.
El animal ha muerto o casi ha muerto.
Quedan el hombre y su alma.
Vivo entre formas luminosas y vagas
que no son aún la tiniebla.
Buenos Aires,
que antes se desgarraba en arrabales
hacia la llanura incesante,
ha vuelto a ser la Recoleta, el Retiro,
las borrosas calles del Once
y las precarias casas viejas
que aún llamamos el Sur.
Siempre en mi vida fueron demasiadas las cosas;
Demócrito de Abdera se arrancó los ojos para pensar;
el tiempo ha sido mi Demócrito.
Esta penumbra es lenta y no duele;
fluye por un manso declive
y se parece a la eternidad.
Mis amigos no tienen cara,
las mujeres son lo que fueron hace ya tantos años,
las esquinas pueden ser otras,
no hay letras en las páginas de los libros.
Todo esto debería atemorizarme,
pero es una dulzura, un regreso.
De las generaciones de los textos que hay en la tierra
sólo habré leído unos pocos,
los que sigo leyendo en la memoria,
leyendo y transformando.
Del Sur, del Este, del Oeste, del Norte,
convergen los caminos que me han traído
a mi secreto centro.
Esos caminos fueron ecos y pasos,
mujeres, hombres, agonías, resurrecciones,
días y noches,
entresueños y sueños,
cada ínfimo instante del ayer
y de los ayeres del mundo,
la firme espada del danés y la luna del persa,
los actos de los muertos,
el compartido amor, las palabras,
Emerson y la nieve y tantas cosas.
Ahora puedo olvidarlas. Llego a mi centro,
a mi álgebra y mi clave,
a mi espejo.
Pronto sabré quién soy.
hacerlo pedazos
Las distintas herramientas con que uno cuenta para conocer el mundo, lo primero que imponen es hacerlo pedazos. Antes que nada el lenguaje pica la piedra en palabras y ya luego amalgama el polvillo en la conversación y el texto. Para ver, primero la luz debe romper la oscuridad en mil formas y volúmenes, en colores y sombras, brillos y destellos, espejismos lejanos y sutiles penumbras.
El ojo que toma esos fragmentos de luz a su vez los pulveriza. El cristalino desvía los rayos que lo atraviesan y enseguida la retina fractura la energía lumínica en moléculas de pigmento, repartidas a su vez en brevísimas señales eléctricas. La retina dista mucho de ser un simple mapa de pixeles: es un manto con seis o siete capas de células conectadas entre sí --en serie, en paralelo, en convergencia, en divergencia-- cuyas últimas prolongaciones forman el nervio óptico que entra al cráneo por detrás de la órbita. Las vías nerviosas se bifurcan y se vuelven a bifurcar, mezclando el mundo una y otra vez, atomizándolo. La cosa no termina en la corteza occipital, y los pedazos infinitesimales de mundo que cada pequeña célula alberga viajan a toda velocidad por amplias redes tisulares hacia la cabeza entera, para mezclarse con fragmentos sin número procedentes de otras distintas formas de desbaratar la realidad: las partículas auditivas y las migajas gustativas, los pedazos olfatorios y táctiles, los átomos del lenguaje que brincan por todos lados y los trocitos de universo que proponen las ideas.
-Fernández, J. (1999, Abril). La niebla. Luna córnea, 17.
Viéndolo en términos menos académicos, la búsqueda de este proyecto es la de romper la luz.
Las primeras aportaciones teóricas con que nos hemos topado y nos han parecido pertinentes durante esta etapa de desarrollo del proyecto han sido:
Puede accederse a un poco más de información en los siguientes links:
Museos táctiles
Benjamin Mayer
Gerardo Nigenda
Anthony Giddens Plantea que la enfermedad no sólo posee dimensiones personales sino, a su vez, públicas. Nuestro sentido del yo se basa en la confianza de que nuestro cuerpo facilite y no impida nuestras interacciones sociales y actividades cotidianas. No somos sólo nosotros como enfermos quienes reaccionamos ante el padecimiento, otros con los que entramos en contacto pueden reaccionar ante la misma, y esas reacciones suyas conforman nuestras propias interpretaciones y pueden hacer que cuestionemos la idea que hemos construido sobre nosotros mismos.
Parsons “El rol del enfermo”. Un estigma es cualquier característica que deja a un individuo o grupo al margen de la mayoría de la población, haciendo que uno y otros despierten sospechas u hostilidad.
Exclusión social Nuevas causas de desigualdad, cómo los individuos pueden verse apartados de una completa participación en el conjunto de la sociedad, esto involucra procesos denominados mecanismos de exclusión que impiden el acceso a oportunidades.
También en esta rama se encuentra la idea de que compartir instituciones (como la escuela, el transporte, instituciones sanitarias) contribuye a conformar una idea de solidaridad social entre la población. Las áreas con cierto grado de exclusión social a menudo poseen pocos servicios comunitarios, mismos que incluyen parques, centros culturales y teatros; además, los niveles de participación ciudadana suelen ser escasos. Las redes sociales son limitadas o débiles, lo cual produce aislamiento y un contacto mínimo con los demás.
Sin embargo, la exclusión social también tiene que ver con el hecho de que las personas se excluyan a sí mismas de ciertos aspectos del grupo social mayoritario.
Benjamín Mayer Foulkes Para abordar la vida de un artista con deficiencia visual es esencial conocer los procesos de sensibilización que este implica, cuando describe la vida de Evan Bavcar fotógrafo ciego, especifica que para Bavcar el momento de capturar una imagen se define como el robo y la fijación en una película de algo que no le pertenece, algo que no puede mirar.
Así mismo habla que como él, existen varios fotógrafos activos, legalmente ciegos y reconocidos en el mundo de la fotografía, en los cuales uno sus mayores objetivos es promover e invitar a la comunidad de débiles visuales que quieren expresarse a través de la fotografía debido a que en la mayoría de la sociedad está catalogado como imposible de realizar.
Gerardo Nigenda Realizó con una producción en el cual habla sobre la vida de los ciegos en México, este documental informa que no es necesario ver para crear imágenes, pues éstas no nacen necesariamente con la vista, explica que no hay razón en la cual los ciegos no puedan producir imágenes fotográficas y no fotográficas.
Los museos táctiles De acuerdo con cifras de la Organización Mundial de Salud, aproximdamente el 1% de la población mundial, sólo el 5% puede leer textos en braile, y los museos que cuentan con explicación en braile no garantizan el acceso de las manifestaciones artísticas del total de las personas invidentes. Con sus letreros de No tocar, los museos han limitado el llevar las piezas a todos los sectores de la sociedad, sin embargo existen museos que han incorporado un sistema de imagen táctil, para generar espacios de expresiones artísticas.
En Madrid, España el museo triflológico de la Once, en el cual todas las piezas se pueden tocar y está divido en tres áreas: maquetas de edificios, exposiciones temporales de artistas invidentes y la tercera expone material que ha facilitado la vida de los invidentes a través de casi 200 años.
Todos los museos cuentan con catálogos en sistema braille, explicaciones grabadas y guías electrónicos que indican el camino a seguir durante la visita.
Para el desarrollo de propuestas:
Jacobson Habla de la traducción intralingüística entendida como la interpretación de los signos verbales mediante cualquier otra lengua, este autor nos sirve para entender de qué manera se puede hacer llegar el mensaje a los débiles visuales de forma que no se distorsione ni sea limitada.
Osimo Menciona que en éste transcurso de traducción ocurre una pérdida de información que a su vez puede convertirse en incoherencia y que por eso se debe ser delicado y meticuloso para que se haga la traducción correctamente y se pierda la menor cantidad de información y que no pierda coherencia.
Ejes centrales:
Construcción social de la ceguera
Exclusión
Documentar qué se ha dicho sobre la exclusión del débil visual como consumidor o público de arte.
Documentar y desarrollar propuestas de incorporación.Puede accederse a un poco más de información en los siguientes links:
Museos táctiles
Benjamin Mayer
Gerardo Nigenda
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